Reciban un cordial saludo, a todos los que a través de este blog de la PARROQUIA INMACULADA CONCEPCIÓN, de Yaritagua, Municipio Peña Estado Yaracuy, Venezuela están en contacto. Queremos crecer como una comunidad cristiana que ANUNCIA, FORMA, CELEBRA Y DA TESTIMONIO DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO. Todos los cristianos, nos sentimos invitados y llamados a asumir el compromiso de evangelizar de la que cada uno somos corresponsables. Párroco Jesús Antonio Acero.
Se Invita a la Feligresía en general, a participar de las Charlas de Formación los días martes a partir de las 5:30pm
viernes, 23 de marzo de 2018
Último día de Vía Crucis 23 de marzo 2018
Caminar hacia la Pascua y la Resurrección de Jesús, pasando por nuestra propia cuaresma, hacia nuestra pascua y vida en Jesús.
Hemos reflexionado sobre la necesidad de “Convertirse a Dios” y tal vez hemos pensado que es tiempos de penitencia. Juan Pablo II nos decía que “La penitencia en sentido evangélico significa sobre todo conversión”.
Es un más profundo acercarse a Dios mismo para poderse encontrar con Él en lo íntimo de la entidad humana, en el secreto del corazón. Por lo tanto, Dios nos espera.
Jesús nos ha enseñado a través del evangelio, un principio importante, no debemos buscar la recompensa en la opinión de los hombres, Él lo repite insistentemente, por tanto, nuestra buenas obras la hacemos por amor a Dios, sin preocuparnos si los demás la aprueban o no. Obramos por Dios, por amor y por fidelidad a ÉL, si lo hacemos así en conciencia, podremos esperar la recompensa del Padre por nuestro buen actuar.
Nuestro Buen Padre, esta presente en toda nuestra vida, el sabe lo que hacemos y por que lo hacemos.
María fue nuestra guía en el itinerario cuaresmal, bendice a todos los creyentes, especialmente a las personas ancianas, a un conocimiento cada vez más profundo de Cristo muerto y resucitado, razón última de nuestra existencia. Ella, la fiel sierva de su divino Hijo, junto a Santa Ana y a San Joaquín, intercedan por cada uno de nosotros “ahora y en la hora de nuestra muerte."
La Cuaresma ha sido, es y será un tiempo favorable para convertirnos y volver a Dios Padre lleno de misericordia.
Si tenemos la gracia de seguir felices en la casa paterna como hijos y amigos de Dios, lo que queda de está Cuaresma será entonces un tiempo apropiado para purificarnos de nuestras faltas y pecados pasados y presentes que han herido el amor de ese Dios Padre, para así llegar preparados y limpios interiormente para vivir espiritualmente la Semana Santa, con todo la profundidad, veneración y respeto que merece. Estas prácticas son el ayuno, la oración y la limosna.
Caminando hacia la Pascua de mí Jesús.
Jesús tiene una cuarentena antes de comenzar el camino de búsqueda de salvación de la humanidad. Jesús vive una cuaresma antes de "pasar por lo que pasó" para salvarnos.
Jesús es Camino, Verdad y Vida. A Él tenemos que tomar como nuestro Camino que nos conduce al Padre. Tomarlo como la Verdad que nos hará libres íntegros. Y como la Vida que nos hará vivir abundantemente y para la vida eterna.
Esta cuaresma de Jesús, es figura de nuestro "paso" por este mundo, hacia el morir y resucitar, para la vida eterna cpn Cristo. Cristo nos conduce hacia la filiación, dándonos su Espíritu, por el cual, podemos decir o llamar Abbá (Papito) al Padre Dios. Éste es el misterio de nuestra fe. Este "paso" nuestro: morir y resucitar no es sólo para el fin de nuestros días terrenales. No. Siempre nuestra vida, desde aquí y desde ahora, debe ser un constante morir al pecado, resucitando a la Vida de la Gracia.
"Anunciamos tu muerte proclamamos tu resurrección.¡Ven, Señor, Jesús!". Nos conduce litúrgicamente a celebrar la Semana Santa donde se concentra nuestro Mysterium Fidei.
Que el Señor nos conceda a todos la gracia de amarle más que las cosas, más que la vida, más que a nosotros mismos. Que su amor sea conocido por todos y que nuestro amor por Él crezca cada día. Que su espíritu Santo nos dé la fuerza para perseverar en su servicio, con corazón puro e íntegro. Que, después de servirle con fidelidad en esta Cuaresma, Él nos conceda participar un día en la Pascua del cielo. Amén.
jueves, 15 de marzo de 2018
Vía Crucis Marzo 2018
Como no amarte mí Jesús
Convertíos, porque el Reino de los Cielos ha llegado.
Como no amarte mí Señor, si tu me amaste primero con ese amor sincero, que solo Tu sabes dar.
Siempre que nos alejemos de Dios, nos estamos alejando de la felicidad, de la fuente del amor, entonces luego caemos.
Cuantas veces Dios, nuestro Padre, nos ha recibido como el hijo pródigo, con los brazos abiertos a la reconciliación, al perdón, a la paz y a su bondad. En verdad, no podemos hacer esperar más tiempo a Dios, dejemos abrazarnos por sus brazos, pidamos perdón con sencillez, humildad y confianza.
miércoles, 14 de marzo de 2018
Vía Crucis Marzo 2018
En este tiempo de Cuaresma debemos buscar la santidad no debe ser buscada solo los domingos, sino a diario para que nuestras vidas sean transformadas y en todo tiempo estemos listos para entrar en la presencia de Dios.
Nuestra parroquia se prepara para vivir lo que padecio Jesús por amor a cada uno de nosotros y asi fortalecer más nuestra fe y a participar más activamente en la nueva Evangelización, ser una Iglesia en salida. Nuestro amado Jesús, nos hace una invitación, cambiar de vida. Esta vida es temporal, entonces, ¿porque no ser como Dios quiere que seamos? Nuestro Padre tiene un gran ideal, que todos sus hijos sean como Jesucristo, que seamos hombres buenos, generosos, caritativos, amorosos con todos nuestros hermanos. Todos somos pecadores, somos fáciles de tentarnos, se nos hace difícil caminar hacia la santidad, pero debemos estar atentos, porque el pecado nos aleja de Dios. Pero el Señor nos regala este tiempo, de perdón, de reconciliación, de penitencia. Por tanto, tenemos que saber aprovechar bien estos cuarenta días, que están culminando, limpiando nuestro corazón, expulsando de nosotros las odiosidades, los rencores, las envidias, es decir todo lo que se opone a nuestro amor al Dios Padre, nuestro amor al Dios Hijo, a nuestros propios hermanos. Nuestra conversión, nuestra penitencia, nuestras buenas obras de este tiempo litúrgico, serán una hermosa adhesión a Nuestro Señor Jesucristo. Nuestra Iglesia nos invita a vivir está cuaresma en el amor de Jesús, orando, escuchando la Palabra de Dios y meditándola, participando activamente de cada una de las celebraciones de este tiempo, de estos Vía Crucis. La Iglesia nos guía en la finalidad de la Cuaresma y nos invita a participar en la preparación a la Pascua, en el camino hacia la Pascua, Víuvámosla con amor y por amor. Cada católico debe reflexionar como es de necesario comprender lo que nos pide nuestro catolicismo y nuestra Iglesia, ya que es parte de nuestra vida, y de esta forma renovar con el corazón nuestra fe. Señor que no seamos sordos a tu voz
martes, 13 de marzo de 2018
Vía Crucis Marzo 2018
Seamos los Pies de Jesús en Cuaresma
Debemos tener el valor de decir que la alegría del Evangelio es la verdad de ese momento.
Si no llegamos a entender la verdad, entonces quedaremos atrapados en las redes del sufrimiento y de la muerte. Y la Pasión de Cristo no dará fruto en nosotros.
“No tengáis miedo” serían las palabras más poderosas que Cristo Jesús quiere decirnos en este tiempo de Cuaresma a todas las familias que hemos visitado, que se preparen para vivir la pasión, la muerte y la resurrección de Jesús en esta Cuaresma.
Se nos dice que Él actualmente camina de la misma forma por cada inmigrante que sufre, que es rechazado, perseguido e ignorado; Jesús camina en el mundo buscando aliviar la aflicción y el sufrimiento profundo. Se nos invita a seguir los pasos de Cristo consolando el dolor paso a paso dejando sus huellas de amor, tú y yo somos el cuerpo de Cristo, tú y yo somos misioneros del Evangelio del Señor, todos somos la familia de Jesús en un mismo Bautismo y una misma fe.
Cuan hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas noticias, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien. Del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina!” Isaías 52:7. Los pies del caminante deben oler a ovejas, debemos dejar de quejarnos tanto y orar más.
Muchos Católicos no avanzan ni crecen espiritualmente se estancan en sus ministerios porque a toda hora y en todo momento se viven quejando y se llenan de temor y espanto por miedo a las redadas y deportaciones nos dice el Salmista (26:11-12) “El Señor fue quien no permitió que resbalasen.” En nuestra Iglesia Católica se debe ejercer el equilibrio en todos los sentidos, desde el invitar a otros cada domingo a la Eucaristía, el participar en los viacrucis, el fomentar el sacramento de penitencia, el participar en las obras de misericordia. Encontrando siempre igualdad tanto en la presencia del Espíritu santo al igual que con la práctica del Evangelio de Cristo, se debe tener también un equilibrio en recibir y dar, no podemos solo recibir y recibir y dejar de trabajar en la obra de la Iglesia porque el vaso se rebosa y se derrama lo que hay por dentro echándose a perder.
Nuestros pies deben estar afirmados por el Espíritu Santo, Él nos afirmara y en su nombre la enfermedad se detendrá, ha hechicería se anulará, el pecado saldrá huyendo de nuestras vidas.
Oración
Señor, nuestros ojos no tienen luz. Y, ¿cómo acompañarte hasta tan lejos?
«Misericordia» es tu nombre. Pero este nombre es una locura.
Que se rompan los odres viejos de nuestros corazones.
Sana nuestros ojos para que se llenen de luz con la buena noticia del Evangelio, cuando estemos al pie de la Cruz de tu Hijo.
Y así celebraremos «lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo» (Ef 3,18) del amor de Cristo, con el corazón consolado e iluminado.
lunes, 12 de marzo de 2018
Vía Crucis Marzo 2018
Caminar en cuaresma con Cristo.
El Vía Crucis
Vía Crucis es un término latino que en español significa Camino de la Cruz. Se refiere al camino que recorrió nuestro Señor Jesucristo, cargado con la Cruz desde el Pretorio de Pilato hasta el monte Calvario y en éste, desde que fue clavado en el patíbulo hasta ser colocado en el sepulcro. Consta de quince escenas “pasos” o episodios que reciben el nombre de estaciones, por constituir momentos de parada o descanso.
El caminar de Jesús por los caminos polvorientos de Galilea y Judea al encuentro de los que sufren en su cuerpo y en su corazón, empujado por la urgencia de anunciar el Reino, ese caminar suyo termina en la colina del Gólgota.
Hoy la cruz cierra el camino.
El amor de Dios alcanza aquí su medida más alta, sin medida.
Hoy y todos los días el amor del Padre, que quiere que todos los hombres se salven a través del Hijo, llega hasta el extremo, allí donde nosotros no tenemos ya palabras, donde estamos desorientados, donde la grandeza del plan de Dios supera nuestra religiosidad.
Bajo esa cruz, se trata de nuestro mundo, con todas sus caídas y dolores, sus demandas y sus rebeliones, todo lo que hoy clama a Dios desde las tierras de miseria o de guerra, en las familias desgarradas, en las cárceles, en las embarcaciones sobrecargadas de emigrantes
Tantas lágrimas, tanta miseria, tantas necesidades que padecen nuestros hermanos en el cáliz que el Hijo bebe por nosotros.
Tanto dolor, que no se han de perder en el océano del tiempo, sino que él lo recoge para transfigurarlos con el misterio de un amor que devora el mal.
Cristo Jesús
viernes, 2 de marzo de 2018
Retiros Espirituales 03-02-2018
La Parroquia Inmaculada Concepción, invita a sus Feligreses a participar del Retiro Espiritual para adultos que se estara llevando a cabo este sábado 03 de marzo a partir de las 8 de la mañana hasta las 3 de la tarde, el domingo 04 de marzo para niños de 11 a 14 años, el sábado 10 de marzo para jóvenes y el domingo 11 de marzo para niños de 03 a 10 años.
¿Para qué necesito un retiro espiritual? Un retiro espiritual es esa pausa que necesitamos en el caminar de nuestras vidas para encontrarnos de una manera más profunda y directa con Dios. Esta es una práctica común en la Iglesia que no debemos dejar de lado. Si nunca has ido a alguno o si de pronto crees que no lo necesitas, aquí te dejamos algunos puntos importantes de lo sucede en un retiro espiritual. Anímate a ir a uno. «Los hombres y las mujeres de hoy necesitan encontrar a Dios y conocerlo “no de oídas”. (…) un buen curso de Ejercicios Espirituales contribuye a renovar en quien participa la adhesión incondicional a Cristo y ayuda a entender que la oración es el medio insustituible de unión al Crucificado» (Papa Francisco). En la plena oscuridad, es nuevamente el mismo Jesús el que sale al encuentro, el que siempre da el primer paso. Y no aparece diciendo: –«¡Hey amigos! ¿De qué están tristes? Soy yo, ¡que no ven que no he muerto!»– Por el contrario, Jesús delicadamente aparece como uno más, se hace el desentendido, les pregunta, entiende su dolor, les habla nuevamente sobre todo lo que el maestro les enseño, acompaña su camino y cuando están preparados les muestra su rostro: Cristo vive. Pasa que en nuestro caminar por esta vida no pocas veces nos encontramos como esos discípulos de Emaús. Caminamos tristes, con un anhelo profundo en el corazón por la Verdad. Una verdad que tantas veces se nos olvida. Es por eso que una pausa en el camino, dejar que Jesús entre y predisponernos a escucharlo es algo que necesitamos. Cuando un retiro empieza, los primeros momentos suelen ser raros. Es como si de pronto el mundo se detuviera y entraras en algo que no comprendes. Tal vez tengas la urgencia de salir o la incomodidad de encontrarte con este nuevo espacio. ¿Para qué habré venido? ¿Para qué complicarme la vida? Ten paciencia, ábrete a la acción de Dios y permite que sea El quien guíe tus pasos. No te arrepentirás. Hacer una pausa y entrar en un retiro necesariamente lleva a que revisemos nuestra vida. Cómo la hemos venido viviendo, cuáles son esos eventos que nos han marcado. Es mirar también de frente a nuestro pecado, reconocer que hemos hecho daño y nos hemos dañado. Mirar de frente ese dolor que tal vez en un primer momento resulte difícil de reconocer y asimilar es absolutamente necesario para poder reconciliar y experimentar el amor y la misericordia de Dios. Así como experimentas esa oscuridad, también empezarás a ver la obra de Dios en tu vida, a reconocer todo lo que Él siempre te ha otorgado, su presencia en momentos insospechados, la belleza de la gente que te rodea, tu familia, tus amigos, tu comunidad, las mismas personas que acompañan tu retiro, todo te hablará de Dios y empezarás a descubrir la riqueza en tu vida. Una riqueza que ningún dinero podrá jamás comprar. Experimentarás la Verdad y la Belleza de Dios Los momentos de oración en un retiro son intensos. Las visitas al Santísimo Sacramento, las pláticas, el compartir con los demás. Dios se manifiesta de maneras inesperadas y en momentos sorprendentes. Descubrirás que la verdad existe, que no es un concepto relativo, la verdad es Dios mismo. Ese Dios que cumple su promesa cuando dijo: «Y yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo» (Mateo 28,20). Verás como Dios te cuida de una manera personal El trato personal lo inventó Dios. Sí, no fueron las grandes corporaciones ni el servicio de atención al cliente. Fue Dios. El fue el primero que ama con un amor infinito y a la vez “hecho a medida”. Como padre bueno que es, conoce hasta el último detalle de nuestro corazón, nuestros sueños, anhelos y todos los toma en consideración. Muchas veces no entendemos por qué permite ciertas cosas, pero lo cierto es que Él nos conoce incluso mejor que nosotros mismos. En un retiro experimentarás ese amor que te hace sentir su hijo favorito. Serás testigo directo de su actuar en la vida de los demás Así como experimentas ese amor y ese cuidado hacia a ti. Si sales un poco de ti y miras a los demás verás cómo de esa misma manera quiere a cada uno de los que está presente. Los que provienen de una familia numerosa tal vez puedan entender esto mejor. El padre que llena de detalles a cada uno de sus hijos, que da las respuestas que cada uno pregunta y las da a la medida. Trata y educa de acuerdo a las necesidades especiales de cada hijo. Mirar la acción de Dios en otros es una experiencia por demás conmovedora. Una enseñanza de cómo tú debes tratar a los demás. Encontrarás descanso Entrar de retiro es salir a una vida nueva. Es poder echarte a mirar el cielo y descubrir una grandeza que eras incapaz de ver por estar siempre parado mirando hacia el piso. Encontrarás una parada, alguien que te dio posada para poder volver a leer el mapa y cambiar de dirección si estabas perdido. Un lugar donde recobrarás fuerzas para continuar. Recordarás lo importante que es la vida de oración uchas veces pensamos que con ir a misa y rezar brevemente por las noches o en algún espacio del día es suficiente. Cuando te das una pausa y tienes un tiempo prolongado de encuentro con el Señor como sucede en los retiros, tu vida de oración necesariamente se incrementa. Y estando así en oración, en contemplación y adoración recordarás que la oración es ese “idioma” para hablar con Dios, para conocerlo y sobre todo para escucharlo. Recordarás que la oración es vital para un cristiano. Descubrirás que los mejores amigos son los que te acercan a Cristo Es probable que a un retiro vayas acompañada de amigos, o tal vez ahí mismo conozcas gente que te acompañará siempre, aunque no veas mucho después. «No hay amor más grande que dar la vida por los amigos» (Juan 15, 9-17), es una realidad tangible, en un retiro abrirás tu corazón, compartirás con ellos y celebrarás con ellos todo el amor recibido. Los amigos que hacemos en el Señor son verdaderos regalos, amistades especiales con las que compartes toda tu vida. Sé tú también para ellos ese “lugar-persona” donde descansar, donde confiar y con quién compartir. Renovarás esa necesidad por los sacramentos En el camino de Emaús, Jesús sale al encuentro, reconforta a sus discípulos tristes por su falta de fe, pero no solo eso, Jesús termina esa conversación partiendo el pan, y es ahí donde los discípulos lo reconocen. Los sacramentos de la reconciliación y de la Eucaristía son esa fuerza ese renovarnos en Cristo, recibir su perdón y alimentarnos de su Espíritu. A veces lo hacemos mecánicamente, el silencio y el espacio que brinda un retiro espiritual permita que puedas volver a saborear esa necesidad de Dios. Saldrás con una ganas infinitas de gritarle al mundo que Dios está vivo Es imposible que después de todo lo vivido y recibido en un momento de profundo contacto con Dios, no tengas ganas de salir a gritarle al mundo que Dios está vivo. Así de la misma manera como lo hicieron los discípulos de Emaús, ellos no se echaron a descansar, ¡el corazón les ardía!, y así, salieron corriendo a contar a los demás que Cristo había resucitado.
Confesiones 02-03-2018
Hoy 02 de marzo 2018 nuestra Parroquia Inmaculada Concepción ofrece a sus feligreses el Sacramento de la Confesión para que como cristianos vivamos la cuaresma con un corazón limpio y preparado
“A quienes les perdones los pecados les quedarán Perdonados; a los que no se los perdones les quedarán sin perdonar.”
(Jn. 20,23)
Porque no sólo perdona, sino que también olvida tus pecados.” (Sal. 103, 11 – 13)
No hay pecado que no pueda ser perdonado, si nos acercamos a la misericordia de Dios con un corazón sediento de su Perdón. La confesión es un Sacramento consolador altamente personal donde Cristo sale al encuentro de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.
Condiciones para una Buena Confesión.
+ Examen de Conciencia
+ Dolor por haber pecado
+ Propósito de no volver a pecar
+ Decir los pecados al confesor
+ Cumplir la Penitencia
la Confesión es necesaria para reconciliarte con Dios cuando se le ha ofendido con un pecado grave, la Iglesia aconseja acudir a ella frecuentemente para renovar e incrementar la gracia santificante que nos da su Espíritu Santo.
Para ello debes arrepentirte sinceramente delante de Cristo de todos tus pecados cometidos y tomar la resolución de no volver a pecar.
Antes de hacer tu examen de conciencia debes ponerte en la presencia de Dios y pedirle su Luz, para que al momento de confesar tus pecados lo hagas de manera sincera y arrepentida asumiendo la responsabilidad de tus actos.
¿De qué te tienes que confesar?
De todo pecado grave y/o mortal no acusado hasta este momento, para que un pecado sea mortal debe tener materia grave; es decir que haya atentado contra la gracia de Dios y su Espíritu Santo, Pleno conocimiento de la gravedad del pecado y consentimiento, y voluntad plena en la acción del pecado.
¿Qué pasa cuando te Confiesas?
Te reconcilias con Dios, pues obtienes con seguridad su perdón.
Te vuelves grato a los ojos de Dios, pues te llenas de su Gracia.
Quedas preparado de forma Inmediata para recibir la Comunión Eucarística.
Quedas revestido de la Dignidad de ser Hijo de Dios.
Quedas renovado en la calidad de una Vida Cristiana.
Te vuelves responsable, pues asumes las consecuencias de tus actos.
Te haces más humilde, pues reconoces sinceramente tus pecados.
Te vuelves más fuerte espiritualmente, pues reafirmas la voluntad de no pecar.
Recibes consejos que te ayudarán a superarte en tu vida Cristiana Católica.
“Yo perdonaré sus Maldades y no volveré a acordarme de sus pecados.” (Heb. 8,12)
“Ahora que ya estás listo para confesarte pide al Espíritu Santo que te ilumine para que puedas recordar cuáles son los pecados que han disgustado a Dios y a través de su Espíritu repasa los 10 mandamientos para saber que faltas haz cometido”.
Oración para la confesión
Dios mío he pecado, y soy culpable ante Ti, dame el valor para confesarte mi falta en lo secreto de mi corazón, ilumina a mi confesor para que me guíe con seguridad en este camino aumenta mi humildad, hazla más auténtica, líbrame de mi pecado y perdona el dolor por haberte ofendido y por haber ofendido a mi prójimo, mi vida la pongo en tus manos. Amén
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